Grabar una guitarra eléctrica en casa es perfectamente posible.
De hecho, con una interfaz de audio, un ordenador y el equipo que ya tengas puedes conseguir pistas perfectamente aprovechables para una producción profesional.
Pero hay una diferencia importante entre grabar una guitarra que suena bien en tu habitación y grabar una guitarra que después va a funcionar bien dentro de una mezcla.
Y esa diferencia se nota.
Una guitarra puede sonar enorme cuando la escuchas sola y convertirse en una masa de ruido cuando entran el bajo, la batería y la voz.
También puede ocurrir lo contrario: una guitarra que escuchas demasiado pequeña o demasiado seca durante la grabación puede terminar funcionando perfectamente cuando la producción está completa.
Por eso, si vas a grabar tus guitarras en casa para enviarlas después a mezclar, no deberías pensar solamente en conseguir un sonido que te guste.
Tienes que conseguir una buena interpretación, una señal limpia y suficiente información para que después podamos trabajar con ella.
Vamos a verlo paso a paso.
¿Qué necesitas para grabar una guitarra eléctrica en casa?
No necesitas convertir tu habitación en Abbey Road.
Para empezar necesitas:
- una guitarra eléctrica;
- una interfaz de audio;
- un ordenador;
- un DAW;
- auriculares o monitores;
- y alguna forma de conseguir el sonido de amplificador que quieres grabar.
A partir de ahí puedes complicarlo todo lo que quieras.
O no.
Hay tres formas bastante habituales de grabar una guitarra eléctrica en casa:
Guitarra → amplificador → micrófono → interfaz → DAW
Guitarra → interfaz → simulador de amplificador → DAW
Guitarra → DI → amplificador/plugin → DAW
Las tres pueden funcionar.
La mejor dependerá de tu equipo, de la habitación en la que grabes, del sonido que busques y, sobre todo, de qué vas a hacer después con esas pistas.
Opción 1: grabar un amplificador con micrófono
Es el método clásico.
Guitarra, amplificador, pantalla, micrófono e interfaz.
Y funciona.
De hecho, sigue siendo una de las mejores formas de capturar el sonido de un amplificador real porque estás grabando todo el sistema: amplificador, altavoz, posición del micrófono y parte de la interacción con la habitación.
Pero también tiene sus inconvenientes.
Necesitas poder hacer ruido.
Necesitas un amplificador que te guste.
Necesitas una pantalla que funcione bien.
Necesitas un micrófono adecuado y saber dónde colocarlo.
Y necesitas una habitación en la que ese conjunto tenga sentido.
Si tienes todo eso, adelante.
Pero si estás grabando en un dormitorio a las once de la noche, quizá no sea la opción más práctica.
¿Dónde colocar el micrófono?
No existe una posición universal que haga que todas las guitarras suenen bien.
Mover el micrófono unos centímetros puede cambiar bastante el resultado.
Cerca del centro del cono tendrás normalmente más ataque y brillo.
Más hacia el borde, el sonido tenderá a ser más suave y menos agresivo.
Y la distancia también importa.
Por eso, si vas a microfonear tu ampli, no te obsesiones con encontrar “la posición correcta” que has visto en un vídeo.
Escucha.
Mueve el micrófono.
Graba.
Compara.
Y decide en función de la canción.
En rock y metal, una guitarra que suena fantástica sola no tiene por qué ser la que mejor funciona cuando aparecen todos los demás instrumentos.
Opción 2: grabar directamente con un simulador de amplificador
Esta es probablemente la opción más práctica para muchas personas que graban en casa.
Conectas la guitarra a una entrada de instrumento de tu interfaz y grabas la señal mientras utilizas un simulador de amplificador para monitorizar y conseguir el sonido que quieres.
La cadena sería:
Guitarra → interfaz → DAW → simulador de amplificador
La gran ventaja es que no necesitas tener un amplificador sonando en la habitación.
Puedes grabar de noche.
Puedes repetir una toma sin despertar al edificio entero.
Y puedes probar diferentes amplificadores y pantallas sin cambiar físicamente el equipo.
Además, si conservas la señal DI limpia, el sonido que estás escuchando durante la grabación no tiene por qué ser el sonido definitivo que llegará a la mezcla.
Esto nos lleva a una recomendación que repetimos bastante en La Cueva:
si vas a grabar guitarras en casa para enviarlas a mezclar, conserva siempre la DI.
Tenemos un artículo específico donde explicamos qué es una DI, cómo grabarla correctamente y por qué puede ser tan útil durante la mezcla:
→ Qué es una DI y cómo grabarla bien
No voy a repetir aquí todo aquello porque el objetivo de este artículo es otro.
Opción 3: grabar con un equipo digital o pedalera
Si utilizas un Helix, Kemper, Quad Cortex, pedalera digital u otro procesador, también puedes utilizarlo para grabar tus guitarras.
La ventaja es que ya tienes buena parte del sonido resuelto antes de llegar al ordenador.
Pero hay una pregunta que deberías hacerte antes de pulsar REC:
¿Estoy grabando solamente el sonido procesado o también puedo conservar la señal directa?
Si tu equipo permite enviar una DI limpia además de la señal procesada, aprovéchalo.
Porque quizá hoy estés convencido de que ese preset es perfecto.
Y dentro de dos semanas, cuando estés mezclando toda la canción, descubras que la guitarra necesita otra cosa.
No pasa nada.
Si tienes la DI, todavía podemos cambiar de dirección.
Si solo tienes el sonido procesado y no funciona, las opciones son bastante más limitadas.
Antes de grabar: prepara la guitarra
Aquí es donde empieza realmente una buena grabación.
No cuando abres el DAW.
La guitarra tiene que estar preparada.
Pon cuerdas en condiciones
No hace falta poner cuerdas nuevas cada vez que grabes una toma.
Pero si estás grabando un single, un EP o un disco, tampoco es el momento de utilizar unas cuerdas que llevan meses pidiendo la jubilación.
Las cuerdas influyen en el ataque, la afinación, la definición y la respuesta de la guitarra.
Y todo eso termina afectando a la mezcla.
Comprueba la afinación
Parece obvio.
Hasta que tienes cuatro pistas de guitarra dobladas y ninguna termina de coincidir.
Afina antes de empezar y comprueba la afinación durante la sesión.
Especialmente si utilizas afinaciones graves o atacas las cuerdas con bastante fuerza.
Revisa la guitarra
Comprueba que no haya trasteos extraños, ruidos, problemas de electrónica o una acción que haga que tocar resulte incómodo.
Una buena interpretación empieza con un instrumento que permita tocar bien.
Y si tienes dudas sobre la guitarra que vas a utilizar, no pasa nada por probar otra.
A veces la guitarra que más te gusta tocar no es necesariamente la que mejor funciona para una canción concreta.
No empieces buscando el sonido perfecto
Este es probablemente uno de los errores más habituales.
Abres el plugin.
Empiezas a cambiar amplificadores.
Después pantallas.
Después micros.
Después un overdrive.
Después otro.
Después cambias la guitarra.
Después vuelves al primer preset.
Dos horas después no has grabado una sola toma.
El sonido importa.
Pero antes necesitas una buena interpretación.
Empieza con un sonido que te permita tocar cómodamente y que esté razonablemente cerca de lo que buscas.
Después escucha cómo funciona dentro de la canción.
Porque la guitarra no tiene que ganar un concurso de guitarras en solitario.
Tiene que funcionar con la batería, el bajo y la voz.
Ajusta bien la ganancia de entrada
Si conectas la guitarra directamente a la interfaz, utiliza una entrada preparada para instrumento o Hi-Z.
Ajusta la ganancia para que la señal llegue limpia y tenga suficiente margen.
No necesitas grabar lo más fuerte posible.
De hecho, grabar demasiado fuerte puede ser un problema si haces clipping en la entrada.
Deja headroom.
Los picos no tienen que acercarse peligrosamente a 0 dBFS para que la grabación sea buena.
Y si utilizas un plugin de amplificador, recuerda que hay dos niveles diferentes que controlar:
el nivel que entra en la interfaz
y
el nivel que recibe el plugin.
No son exactamente lo mismo.
Una DI correctamente grabada puede entrar al plugin a un nivel razonable y después puedes ajustar el comportamiento del amplificador desde el propio plugin.
¿Debes grabar con efectos?
Puedes hacerlo.
Pero conviene distinguir entre monitorizar con efectos y grabar los efectos dentro del archivo.
Si utilizas un plugin de amplificador en el DAW, puedes escucharlo mientras grabas y conservar al mismo tiempo la DI limpia.
Esta es una de las grandes ventajas de trabajar de esta manera.
Tú puedes tocar escuchando una guitarra con distorsión, pantalla y efectos.
Y nosotros podemos recibir posteriormente una señal limpia que permita tomar otras decisiones.
No tienes que elegir entre tocar cómodo y conservar opciones.
Puedes hacer las dos cosas.
El sonido que te gusta solo no tiene por qué ser el sonido que necesita la canción
Esto es especialmente importante en rock y metal.
Cuando escuchas una guitarra sola es muy fácil pensar:
“Le falta cuerpo.”
Subes los graves.
“Le falta contundencia.”
Subes la ganancia.
“Le falta presencia.”
Subes los agudos.
Y de repente tienes una guitarra enorme.
Hasta que entra el bajo.
Entonces entra la batería.
Después la voz.
Y aquella guitarra que parecía un monstruo en solo empieza a ocupar sitio donde no debería.
Por eso, siempre que puedas, escucha el sonido dentro de una mezcla de referencia.
No necesitas tener la mezcla terminada.
Simplemente escucha la guitarra junto al resto de instrumentos y pregúntate:
¿Se entiende?
¿Tiene ataque?
¿Deja espacio al bajo?
¿La voz sigue teniendo sitio?
¿La distorsión está ayudando o está escondiendo la interpretación?
La guitarra tiene que servir a la canción.
No al revés.
Si vas a grabar guitarras dobladas, no dupliques la pista
Aquí hay otro error bastante habitual.
Grabas una guitarra.
La duplicas.
Panoramas izquierda y derecha.
Y esperas que suene como dos guitarras.
No funciona igual.
Si quieres dos guitarras dobladas, toca dos veces la parte.
Cada interpretación tendrá pequeñas diferencias de ataque, afinación y dinámica que harán que las dos guitarras ocupen el espacio de una forma mucho más natural.
Esto es especialmente importante en rock y metal.
Y si estás grabando una producción con varias capas de guitarra, piensa primero qué función tiene cada una.
No necesitas cuatro guitarras haciendo exactamente lo mismo simplemente porque puedes hacerlo.
Más pistas no significa automáticamente una producción más grande.
Significa más cosas que tenemos que colocar en la mezcla.
La cantidad de guitarras y cómo doblarlas merece un artículo propio, así que no vamos a convertir este en una enciclopedia de capas de guitarra.
Graba las tomas completas siempre que puedas
Si la canción está preparada, intenta grabar las partes completas.
Después podemos seleccionar las mejores tomas y hacer comping cuando sea necesario.
No significa que tengas que repetir una canción veinte veces hasta conseguir una toma perfecta.
Significa que conviene que las tomas tengan continuidad y que el músico esté concentrado en interpretar, no en sobrevivir a una edición imposible.
Si tienes un pequeño fallo en una toma, márcalo y continúa.
Ya habrá tiempo para decidir qué hacer con él.
Y si una parte concreta necesita repetirse, repítela.
Lo importante es que la sesión conserve suficiente información para poder trabajarla después.
Graba una referencia de lo que tienes en la cabeza
Esto nos ayuda muchísimo cuando recibimos guitarras grabadas en casa.
Si tienes un sonido que te gusta, una demo, una referencia de otra banda o incluso una versión de la canción que utilizaste durante la composición, guárdala.
No necesitamos que la guitarra de referencia sea técnicamente perfecta.
Necesitamos entender qué estabas buscando.
Si nos envías una DI limpia y una pista procesada, podemos escuchar ambas cosas.
La DI nos da margen.
La pista procesada nos da dirección.
Y una referencia de la canción nos da contexto.
Las tres juntas nos ahorran bastante trabajo de adivinación.
¿Qué archivos deberías guardar si vas a enviarlos a mezclar?
Antes de terminar la sesión, organiza las pistas.
Como mínimo, si estás grabando guitarras para que otra persona haga la mezcla, yo conservaría:
- las DI limpias;
- las pistas procesadas que hayas utilizado como referencia;
- las diferentes interpretaciones de guitarra;
- las pistas correctamente nombradas;
- el tempo y los cambios de tempo, si los hay;
- y una mezcla de referencia.
Si tienes dudas sobre cómo exportarlo todo y preparar la sesión, tenemos una guía específica:
→ Cómo enviar las pistas al estudio correctamente
No hace falta que conviertas tu carpeta en un museo arqueológico lleno de versiones llamadas guitarra_final_2_FINAL_definitiva.wav.
Pero sí necesitamos saber qué es cada cosa.
Una sesión ordenada permite que el tiempo de mezcla se dedique a hacer música y no a jugar a “adivina qué contiene este archivo”.
¿Y si no tienes un buen amplificador o una buena habitación?
No es un problema.
De hecho, para muchas personas que graban en casa, trabajar directamente con una interfaz y un simulador de amplificador es probablemente la opción más sencilla.
No necesitas tener el equipo más caro.
Necesitas una buena interpretación, una señal limpia y una cadena de trabajo que te permita conservar opciones.
Si tienes un gran amplificador y una habitación adecuada, perfecto.
Si tienes una interfaz y un buen simulador, también.
Y si tienes ambas cosas, mejor todavía.
El equipo ayuda.
Pero no sustituye una buena interpretación ni una buena decisión de producción.
Los errores que más problemas nos pueden dar después
Después de recibir muchas sesiones grabadas en casa, hay algunos problemas que se repiten.
Más distorsión no significa necesariamente más contundencia.
Muchas veces ocurre justo lo contrario.
La guitarra pierde definición, los acordes se vuelven menos claros y la mezcla empieza a llenarse de ruido.
Especialmente problemática cuando hay guitarras dobladas.
Si una guitarra está ligeramente desafinada respecto a la otra, la sensación de amplitud puede convertirse rápidamente en una sensación de falta de definición.
Si tienes la posibilidad de conservar una DI, hazlo.
No significa que vayamos a utilizarla.
Significa que no cerramos una puerta antes de saber si vamos a necesitarla.
Si cada toma tiene un preset diferente, después será mucho más difícil construir una producción coherente.
Primero encuentra una dirección.
Después graba.
La guitarra no vive sola.
Escúchala con el resto.
No hace falta que seas ingeniero de sonido.
Pero sí que necesitamos saber qué nos estás enviando.
Unos nombres de pista claros y todos los archivos empezando desde el mismo punto nos facilitan muchísimo el trabajo.
Entonces, ¿cuál es la mejor forma de grabar una guitarra eléctrica en casa?
No existe una única forma correcta.
Si tienes un buen amplificador y puedes microfonearlo correctamente, puedes conseguir un resultado fantástico.
Si grabas directamente con una interfaz y un simulador de amplificador, también puedes conseguir una pista excelente.
Y si además conservas la DI limpia, tendrás todavía más opciones durante la mezcla.
Para nosotros, la pregunta más importante no es:
“¿Qué equipo necesito para grabar una guitarra profesional?”
Es:
“¿Cómo puedo grabar una buena interpretación y conservar suficiente información para que después la canción pueda desarrollarse?”
Si resuelves eso, ya estás en el camino correcto.
¿Y si has grabado las guitarras en casa y quieres que las mezclemos?
No necesitas volver a grabarlo todo simplemente porque no tengas un estudio profesional.
En La Cueva trabajamos también con bandas y músicos que graban sus instrumentos en casa.
Antes de empezar una mezcla revisamos las pistas y comprobamos que tengamos lo necesario para trabajar sobre ellas. Si conservas las DI, las referencias y una sesión bien organizada, tenemos muchas más posibilidades de llevar la producción hasta donde quieres.
Puedes consultar nuestro servicio de mezcla online para rock y metal y enviarnos tu proyecto para que valoremos el material.
Y si no tienes claro si tus pistas están realmente preparadas para mezclar, también puedes enviarnos tu canción para solicitar una Referencia Sonora de 30 segundos, escuchar cómo la abordaríamos y decidir después qué camino quieres seguir.
Porque grabar en casa no significa tener que hacer todo el proceso solo.
Preguntas frecuentes sobre cómo grabar guitarra eléctrica en casa
¿Se puede grabar una guitarra eléctrica en casa con buena calidad?
Sí. Una interfaz de audio, un DAW y una buena cadena de grabación permiten conseguir pistas perfectamente utilizables en una producción profesional. La calidad final dependerá tanto de la interpretación y la señal grabada como del equipo y del tratamiento posterior.
¿Es mejor grabar con amplificador o con un plugin?
Depende de las circunstancias. Un amplificador microfoneado puede ofrecer un carácter muy concreto, mientras que un simulador de amplificador resulta más práctico y flexible para muchos home studios. Si conservas una DI limpia, además puedes cambiar el tratamiento posteriormente.
¿Necesito una DI para grabar guitarra eléctrica en casa?
No necesariamente. Si tu interfaz dispone de una entrada de instrumento adecuada puedes grabar directamente una señal DI. En nuestro artículo sobre cómo grabar una DI explicamos cómo hacerlo correctamente y por qué conviene conservarla.
¿A qué nivel debo grabar la guitarra?
No necesitas grabar al máximo nivel posible. Ajusta la ganancia para evitar clipping y deja margen suficiente para los picos más fuertes. Una señal limpia y con headroom es mucho más útil que una señal grabada demasiado caliente.
¿Debo grabar dos veces las guitarras para hacer una guitarra estéreo?
Si buscas el efecto habitual de guitarras dobladas en rock y metal, sí, lo normal es realizar dos interpretaciones independientes en lugar de duplicar una misma pista. Las pequeñas diferencias entre las interpretaciones son parte de lo que crea esa sensación de amplitud.
¿Tengo que utilizar el mismo sonido para todas las guitarras?
No necesariamente, pero conviene que exista una intención clara detrás de cada sonido. Cambiar de amplificador o tratamiento puede ser una decisión de producción interesante si cada sonido cumple una función dentro de la canción.
¿Puedo enviar a un estudio guitarras grabadas en casa?
Sí. Siempre que las pistas estén correctamente grabadas y organizadas, un estudio puede trabajar sobre ellas. En La Cueva mezclamos proyectos grabados tanto en estudio como en home studio y revisamos el material antes de comenzar.
Una buena mezcla empieza mucho antes de abrir la sesión
Cuando grabas una guitarra en casa, es fácil pensar que el objetivo es conseguir que suene enorme por los auriculares.
Pero la verdadera prueba llega después.
Cuando aparece el bajo.
Cuando entra la batería.
Cuando llega la voz.
Cuando escuchas la canción completa.
Ahí es donde descubrimos si la guitarra que sonaba espectacular en solo realmente estaba ayudando a la canción.
Por eso, si vas a grabar tus guitarras para enviarlas después a mezclar, céntrate en tres cosas:
una buena interpretación, una señal limpia y suficientes opciones para trabajar después.
El resto lo podemos construir durante la mezcla.

